Ascienden a 21 los muertos tras un ataque contra un restaurante libanés en Kabul

Entre los fallecidos estarían el máximo responsable del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Afganistán y tres miembros del personal de Naciones Unidas en el país.

La cifra de víctimas por el ataque que un comando suicida talibán perpetró a última hora del viernes contra un popular restaurante de Kabul frecuentado por extranjeros y afganos adinerados aumentó a 21 personas, 13 de ellas extranjeras, según confirmaron el sábado fuentes de seguridad de Afganistán.

La mayoría de las víctimas son civiles y entre los fallecidos habría ocho afganos mientras que el resto serían extranjeros, según confirmó el sábado el jefe de la policía de Kabul, en lo que representa el mayor ataque contra civiles extranjeros desde la invasión del país por una coalición internacional para combatir a los talibanes en 2001.

Entre los fallecidos se encontrarían el máximo responsable del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Afganistán, el libanés Wabel Abdallah, tres miembros del personal de Naciones Unidas en el país -un paquistaní, un ruso y un estadounidense de origen somalí- una oficial de policía danesa que formaba parte de la misión de la Europol en Afganistán, y su guardaespaldas británico.

La embajada estadounidense en Kabul confirmó la muerte de al menos dos de sus ciudadanos, aunque sin dar más detalles. El dueño del restaurante, de nacionalidad libanesa, se encuentra también entre los fallecidos, mientras que la mayoría del personal de la cocina sobrevivió gracias a que pudo escapar por el tejado hacia otros edificios aledaños y huir.

Fueron tres los terroristas que participaron en el atentado del viernes; uno de ellos se inmoló en el propio restaurante, mientras que los otros dos entraron inmediatamente después de la explosión y comenzaron a disparar contra todas las personas que se encontraban en el lugar. La policía afgana confirmó que todos los participantes en el ataque habían sido abatidos por las fuerzas de seguridad, que acordonaron la zona.

Tras el atentado un portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, reivindicó la acción en un comunicado enviado por email en el que se confirmaba un ataque contra un lugar «donde los invasores solían cenar emborrachándose y con licor en abundancia», añadiendo que se trataba de una represalia por una operación llevada a cabo a principios de semana contra insurgentes talibanes en la provincia oriental de Parwan.

Hasta la fecha el mayor ataque contra civiles extranjeros por parte de los talibanes se había producido el 8 de septiembre de 2012, cuando nueve empleados de una compañía de aviación privada murieron en un atentado suicida cerca del aeropuerto de Kabul.

A pocos meses de la retirada total de las tropas extranjeras del país, prevista para finales de este año, los talibanes no sólo siguen controlando grandes zonas de Afganistán sino que además han multiplicado sus ataques contra el gobierno del presidente Hamid Karzai, cuyas fuerzas de seguridad controlan realmente poco más que la capital y algunas regiones del norte del país donde de hecho los talibanes ya no tenían presencia antes de 2001.