Al menos 24 muertos y 285 heridos en un atentado al este de Pakistán

Al menos 24 personas resultaron muertas ayer miércoles y otras 285 heridas en la ciudad de Lahore, situada al este de Pakistán.

Al menos 24 personas resultaron muertas ayer miércoles y otras 285 heridas en la ciudad de Lahore, situada al este de Pakistán, después de que un grupo de hombres armados atacara unas oficinas de la policía y los servicios de inteligencia paquistaníes y activara posteriormente un coche bomba. Tras el atentado, uno de los más graves en lo que va de año, se produjeron varios intercambios de disparos en el lugar.

Este es el tercer gran atentado en Lahore en los últimos meses y llega precisamente en el momento álgido de los combates entre talibanes y fuerzas gubernamentales en la frontera noroeste del país con Afganistán, lo que ha hecho temer represalias por parte de los milicianos talibanes.

«Creo que elementos antipaquistaníes, que quieren desestabilizar nuestro país y ver la derrota en Swat, se han vuelto hacia nuestras ciudades», declaró a la prensa el ministro del Interior paquistani, Rehman Malik.

La explosión fue tan fuerte que destruyó las paredes de varios edificios en el distrito comercial de Lahore. La televisión mostró imágenes de los equipos de emergencia trabajando apresuradamente en la zona, ampliamente devastada, e informó que se habían escuchado disparos tras la explosión. Los disparos se seguían escuchando hasta una hora después del atentado. Entre los muertos hay dos oficiales y seis agentes de los servicios secretos paquistaníes (ISI), según fuentes del gobierno.

Varios testigos presenciales indicaron que justo antes de la explosión provocada por el coche bomba, que contenía unos 100 kg de explosivos, varios hombres salieron de un coche y comenzaron a disparar contra los policías que vigilaban el lugar. Los equipos de rescate seguían buscando entre los escombros, por lo que la cifra de muertos podría ascender.

Lahore es una ciudad de intensa vida cultural situada junto a la frontera con la India. Es la segunda ciudad más grande de Paquistán y la capital del Punjab, la provincia más poblada y próspera del país. En ella residen los principales miembros del gobierno y del ejército.

Los atentados han generado temores a que la actividad insurgente talibán en Pakistán se esté extendiendo mucho más allá de las regiones cercanas a la frontera con Pakistán. Recientemente un grupo de hombres armados atacó en Lahore a un autobús que transportaba a los miembros del equipo de cricket de Sri Lanka, hiriendo a varios de ellos y matando a seis policías y a un chófer. Semanas después, varios asaltantes irrumpieron en una academia de policía en las afueras de la ciudad y causaron al menos 12 muertos.

El ejército paquistaní continúa su ofensiva contra los milicianos talibanes en el valle de Swat, en la frontera noroeste del país con Afganistán. Según fuentes oficiales al menos 1.000 insurgentes habrían muerto por ahora en los combates entre los talibales y las fuerzas gubernamentales, que han obligado a huir de la región a más de dos millones de refugiados, según organizaciones humanitarias que operan en la zona.