Al menos 11 muertos en un atentado contra un autobús en Pakistán

El atentado tuvo lugar en Baluchistán, una provincia donde especialmente en la última década la violencia sectaria ha dejado más de 2.000 muertos, principalmente de la minoría religiosa chií.

Al menos 11 personas resultaron muertas y más de una veintena quedaron heridas el lunes en la provincia de Baluchistán, al suroeste de Pakistán, después de que una bomba hiciese explosión en un autobús lleno de pasajeros.

Según las primeras informaciones, el artefacto estaba formado por 6 kilos de explosivos y ubicado en el techo trasero de un autobús que realizaba un trayecto a última hora del día por la capital provincial, Quetta, y que fue activado mediante un temporizador en un momento en que más de 40 viajeros viajaban en el vehículo, abarrotado de pasajeros.

Las imágenes de televisión mostraban a los equipos de rescate tratando de trasladar a los heridos desde los restos del autobús, que quedó destrozado por la explosión y parcialmente calcinado. La mayoría de los fallecidos y los 23 heridos viajaban en la parte superior del autobús, donde se produjo la explosión, cuya violencia provocó además la rotura de puertas y ventanas en los edificios cercanos.

El gobierno provincial de Baluchistán declaró el estado de emergencia en la región tras el atentado, que por ahora no ha reivindicado ningún grupo  armado. No obstante esta conflictiva provincia ha sido escenario durante décadas de ataques frecuentes tanto por parte de separatistas baluchis como de extremistas musulmanes: sólo en los últimos 10 años más de 2.000 personas, sobre todo miembros de la minoría religiosa chií, han muerto en atentados principalmente en la capital, Quetta.