Turquía dona 37.000 toneladas de harina para hacer frente a la hambruna en Siria

La grave escasez de alimentos básicos como el pan en algunas ciudades hace temer por una crisis humanitaria en el país, mientras continúan llegando refugiados sirios a Turquía.

 

El gobierno turco anunció el lunes por boca del vice primer ministro y portavoz del ejecutivo Bülent Arınç un decreto por el cual el país euroasiático donará a la vecina siria 37.000 toneladas de harina para hacer frente a las necesidades de la población civil, que comienza a sufrir los efectos de la escasez de alimentos y los problemas de suministro en las ciudades.

Durante una conferencia de prensa, Arınç explicó que la harina sería enviada de forma inmediata a Siria para ser destinada a la fabricación de pan, un alimento básico que ha comenzado a escasear en varias ciudades del país incluyendo Alepo, la segunda urbe más importante de Siria después de Damasco, mientras la población civil intenta sobrevivir a la falta de suministros, los cortes de energía y los bombardeos aéreos.

De hecho al menos 60 civiles murieron el domingo durante un bombardeo del ejército sirio contra la localidad rebelde de Halfaya, en la provincia de Hama, después de que una bomba alcanzara a una cola de personas que aguardaban frente a una panadería para intentar conseguir algo de pan, según indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Activistas sirios denunciaron «la masacre cometida por las fuerzas del régimen» e indicaron que Halfaya estaba al borde de la crisis humanitaria por la falta de alimentos a causa del asedio del ejército sirio.

Al día siguiente de esta masacre cientos de sirios cruzaron la frontera turca por la provincia de Hatay huyendo de Siria, según indicaron fuentes del gobierno de Ankara, señalando que unas 700 personas -principalmente mujeres y niños- habían llegado hasta la ciudad fronteriza de Reyhanlı.

La agencia de noticias turca Anatolia elevó la cifra de nuevos refugiados llegados el lunes a Turquía -que ya acoge a 145.000 sirios que han huido de la violencia en su país- hasta las 1.100 personas, añadiendo que habían llegado desde Hama hasta la frontera a pie y a bordo de algunos vehículos improvisados.