Karaman, Turquía

Karaman, la olvidada capital histórica del Emirato de Karamanoğlu

Justo en el corazón de Anatolia se encuentra Karaman. La mayoría de las guías no dicen nada de esta ciudad que fue, desde 1256 hasta 1487, la capital del Emirato de Karamanoğlu, uno de los estados que se formaron tras la disolución del sultanato selyúcida del Rum.

Justo en el corazón de Anatolia se encuentra un triángulo cuyos vértices los forman tres ciudades con nombres empezando por la «K» Konya, Kayseri y Karaman. Konya es conocida en el mundo entero por ser el lugar en el que está enterrado Mevlana, y Kayseri puede sonar familiar a muchos pues es una de las paradas para los turistas que visitan la Capadocia. ¿Pero Karaman? La mayoría de las guías no dicen nada de esta ciudad a parte de que fue, desde 1256 hasta 1487, la capital del Emirato de Karamanoğlu, uno de los estados que se formaron tras la disolución del sultanato selyúcida del Rum.

La moderna Karaman tiene mucho de lo que estar orgullosa. Es definitivamente una ciudad que va a más. Sus calles se distribuyen organizadamente con pequeños parques y espacios abiertos a sus lados donde, en muchos de ellos, se encuentran decorados con estatuas o citas del poeta medieval Yunus Emre. Pero es por su herencia arquitectónica por lo que la mayoría de la gente va a Karaman. Afortunadamente, la mayoría de los edificios que son visitados se encuentran bastante cerca dentro del centro de la ciudad.

El castillo es un buen lugar para empezar a explorar. No es uno de esos dramáticos castillos que se ciernen sobre la ciudad. Cuando lo encuentres verás gloriosas torres y murallas de piedra que se yerguen intactas. Aunque haya habido un castillo allí durante siglos, fue completamente destruido por el líder otomano Gedik Ahmet Paşa en 1471 tras largos años de lucha entre los karamanoğlu y los otomanos. Ahmet arrasó gran parte de la antigua ciudad, usando sus piedras para construir un nuevo castillo.

El castillo es, por lo tanto, principalmente un edificio otomano, al que en el siglo XXI se le ha añadido un horroroso restaurante que no está abierto. En el resto de la ciudad sin embargo, son los numerosos edificios que han sobrevivido desde los tiempos de los karamanoğlu los que llaman la atención. Los dos más importantes son la Hatuniye Medrese y la İbrahim Bey Cami. La madraza fue construida para Nefise Sultan, mujer del emir karamanoğlu Alaeddin Ali Bey e hija del sultán otomano Murat I, en 1382, y cuenta con un maravilloso portal de piedra. La conversión en restaurante ha llevado consigo la presencia de una lona azul en el patio. No obstante, mientras comes puedes contemplar la historia que te rodea.

La Mezquita de İbrahim Bey se remonta al año 1433 durante el reinado del emir karamanoğlu İbrahim Bey II. Este complejo glorioso está en la actualidad siendo restaurado, pero incluso antes de que se termine el trabajo es posible admirar su minarete adornado con azulejos, la bonita fuente enfrente del porche, la delicada lámpara que adorna la cúpula central. Detrás de la mezquita se encuentra la tumba del fundador.

Otros lugares de interés

Para ser una ciudad tan pasado por alto por el mundo exterior, Karaman ha tenido entre sus residentes a personajes tan ilustres como Yunus Emre (c. 1238-1320), del que se dice que se encuentra enterrado al lado de la Yunus Emre Cami. Un pequeño parque adyacente está decorado con citas de sus versos, muchas de ellas desgraciadamente tiene graffiti pintados encima. En 1222, el predicador sufí Bahaeddin Veled llegó a la ciudad con su familia, y el emir karamanoğlu construyó una madraza para acomodarlos. Por supuesto, el hijo de Veled fue el famoso Mevlana Jelaluddin Rumi, quien se casó con su mujer, Gevher Atún, mientras su familia vivía en Karaman. Fue aquí también donde su madre murió en 1224. Hoy se encuentra enterrada junto a otros familiares suyos en la Aktekke Cami (también conocida como Mader-i Mevlana Cami), que Alaeddin Ali Bey había construido para sustituir a la madraza original de 1370.

Otros lugares de interés en la ciudad incluyen la austera Çeşmeli Cami, que fue originalmente construida como iglesia y usada como tal hasta el intercambio de población entre Grecia y Turquía de 1923. Sirvió entonces como prisión, pero ha sido restaurada para exhibir exposiciones contemporáneas. De varios hamams, el de Süleyman Paşa, al lado de la Aktekke Cami, todavía limpia a sus clientes bajo una notable amplia cúpula, mientras que el otomano Yeni Hamah ha sido restaurado hace poco y abrirá sus puertas en breve.

Pero lo que hace a Karaman un gran lugar es ser la basa perfecta para un par de excursiones en el campo. La primera excursión te lleva al noroeste hacia el pueblo de Madenşehri en las faldas de la Karadağı (la Montaña Negra). Las afueras del pueblo están dominadas por las ruinas de una gran iglesia del siglo V. La carretera continúa pasando por Madenşehri hasta que llega a Binbir Kilise. No te preocupes, pese al nombre no hay 1.001 iglesias allí, aunque las ruinas están tan concentradas y mezcladas con las casas (construidas con las piedras de las iglesias) que es imposible saber exactamente cuantas hay. Fue la valiente exploradora británica Gertrude Bell quien hizo un mapa con todas ellas a principios del siglo pasado. Exactamente 100 años después el lugar está abandonado a los pájaros, tortugas y una media docena de familias que viven allí con sus rebaños.

La segunda excursión te sacará de Karaman por la carretera de Ereğli. Según abandonas la ciudad, el aire se llenará de un dulce olor de galletas al pasar por las fábricas de Halk, Şimşek y Bifa. Lugo la carretera se dirige al sur hasta Yeşildere. Una vez que pases las obras de construcción de la nueva Presa de İbrala te encontrarás perdido en la naturaleza. El pueblo de Yeşildere es durmiente y pintoresco. Tras él, en Manazan, una gran roca agujereada con cuevas en cinco niveles se yergue a la izquierda de la carretera. Se dice que el lugar fue un monasterio, aunque el poeta John Ash ha proclamado que podría haber tenido una función defensiva como las ciudades subterráneas de la Capadocia.

Fuera lo que fuese, las cosas terminaron mal para sus residentes. Los restos momificados de algunos fueron encontrados allí. Uno está exhibido en el Museo de Karaman. Pero el premio real se encuentra al final de la carretera, en Taşkale (Castillo de Piedra), donde la pared de piedra de la montaña está agujereada con almacenes para el trigo, cada uno con una puerta de madera y una polea para subir los sacos. A mediados de los 80 se hizo un espacio más grande para construir una pequeña mezquita dentro de la roca. No hay nada como esto en ningún otro lugar.

Dónde quedarse

Nas Otel Tel.: (+90) (338) 214 4848

Cómo llegar allí

Hay autobuses regulares y un par de trenes desde Konya a Adana vía Karaman. Para llegar desde la Capadocia tienes que coger un autobús en Nevşehir hasta Niğde, luego un segundo autobús hasta Ereğli y un tercero hasta Karaman.