Más de 100 muertos en una cadena de atentados del Daesh en Siria

Una cadena de explosiones con coches bomba y terroristas suicidas sacudieron las ciudades costeras sirias de Tartús y Jableh, que hasta ahora habían escapado relativamente indemnes a lo peor de la guerra.

El autoproclamado Estado Islámico (Daesh, por su nombre en árabe) reivindicó el lunes una serie de explosiones ocurridas en dos ciudades costeras sirias bajo control del régimen de Bashar al-Assad, dejando más de 100 muertos y unos 120 heridos según las informaciones proporcionadas por el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

El Daesh se atribuyó la autoría de los atentados perpetrados en la mañana del lunes en las ciudades de Tartús y Jableh, ambas situadas en la costa mediterránea del país y en una zona donde hasta la fecha han permanecido relativamente al margen de la guerra civil que asola el país desde 2011, y que ha dejado más de medio millón de muertos y millones de desplazados.

En un comunicado dado a conocer a través de la agencia de noticias Amaq –afín al grupo terrorista- el Daesh indicó que los ataques habían tenido por objetivo a la minoría alauita –a la que pertenece el presidente sirio- en ambas ciudades. En declaraciones a agencias el presidente del OSDH, Rami Abdel Rahman, afirmó que de acuerdo a los datos de sus informantes sobre el terreno el número de víctimas ascendía a más de 100 muertos y 120 heridos en ambas ciudades, incluyendo “más de 48 muertos en Tartús y 53 en Jableh”; no obstante la televisión estatal siria rebajó el número de fallecidos a 78.

Las explosiones se produjeron prácticamente seguidas y sacudieron inicialmente Jableh, ubicada en la provincia de Latakia no lejos de una base militar rusa; en esta ciudad pudieron sentirse al menos dos explosiones, incluyendo una junto a un hospital local y otra cerca de una estación de autobuses. Fuentes en la zona afirmaron no obstante que el número de fallecidos podría aumentar debido a la gravedad de algunos de los heridos.

Minutos después al menos cinco terroristas suicidas se inmolaban en Tartús –a unos 60 kilómetros al sur de Jableh- , a los que hubo que sumar otras dos explosiones de coches bomba en la misma ciudad, en una cadena de atentados no vista hasta ahora en esta ciudad relativamente tranquila de la costa mediterránea siria situada a escasos 30 kilómetros de la frontera con el Líbano, que aloja también una importante basa naval de Rusia.

Según la agencia de noticias oficial SANA, las explosiones se iniciaron con un coche bomba que explotó cerca de una estación de autobuses en Tartús, donde pocos segundos después se produjo una segunda y una tercera detonación atribuida a dos terroristas suicidas.

En una entrevista concedida al canal de noticias sirio Al-Ikhbariya, el ministro de Información Omran al-Zoubi acusó a los grupos “terroristas” que combaten al gobierno de Assad de recurrir a atentados contra civiles en lugar de luchar en los frentes de batalla, asegurando que el régimen de Damasco seguiría luchando contra el terrorismo. El gobierno sirio habitualmente emplea el término “terroristas” para referirse no sólo a grupos como el Daesh o Al-Nusra, sino a todos los grupos de la oposición que combaten al régimen de Assad.