incendio de un edificio en Ankara

3 muertos, entre ellos un bebé, en el incendio de una torre residencial en Ankara

Un incendio desatado el fin de semana en una torre residencial de 26 plantas situada en el distrito de Çankaya de la capital turca, Ankara, dejó al menos 3 muertos -entre ellos un bebé de solo 3 meses y medio de vida– y 39 heridos -incluyendo 7 bomberos- por inhalación de humo. Mientras, las autoridades han iniciado una investigación y han detenido al contratista del edificio, tras denunciar los residentes que el sistema de alarma contra incendios no funcionaba.

Según informó el diario turco Hürriyet, el incendio se desató en torno a las 10 de la noche del sábado en el barrio de Alacaatlı, al oeste de la ciudad, en el cuarto piso de un edificio perteneciente al complejo residencial Yaşamkent Valero. El fuego, que al parecer se inició por un fallo eléctrico, se propagó rápidamente por el edificio, y pese a la rápida intervención de los servicios de emergencia, un total de 3 personas acabaron perdiendo la vida: Hüsniye Çelik Şahin de 33 años, su hijo de solo 3 meses y medio Aras, y el guardia de seguridad Muharrem Çetinkaya, de 63 años. Otras 39 personas sufrieron intoxicación por inhalación de humo y fueron trasladadas a hospitales cercanos en ambulancia, entre ellas 7 bomberos.

“Vivo en el piso 11. Estaba fuera, y no oí ninguna alarma. Había gente gritando y pidiendo ayuda. Hubo gente que resultó muy afectada, no por el fuego sino por el humo. Ahora (el edificio) está precintado, así que no sé cuándo podremos volver a entrar. La gente gritaba pidiendo socorro, todos hicimos lo que pudimos, llamando a todo el mundo puerta a puerta. Por desgracia hubo gente a la que no pudimos avisar”, dijo Serenay Yurdakul, una de las residentes de la torre incendiada.

Otros vecinos del edificio han confirmado que el sistema de alarma del bloque de viviendas no funcionaba; justo el día antes, al parecer los residentes del bloque adyacente habían comprobado el funcionamiento de una nueva alarma contra incendios que habían instalado; pero nada de esto se había hecho en el edificio donde ocurrió la tragedia. A raíz de este y otros testimonios, la Oficina del Fiscal Jefe de Ankara puso en marcha una investigación y ordenó la detención del contratista del edificio, que fue finalmente detenido en la provincia de Uşak, al oeste del país.

La investigación preliminar ha determinado que el fuego se inició debido a que el cableado eléctrico situado en la sección hueca que atraviesa el edificio no cumplía con la normativa; además, las puertas de esta sección estaban construidas en madera, lo que también contraviene las normas de seguridad y de construcción, por lo que el hueco actuó como “chimenea” y el incendio se propagó fácilmente por varias plantas. Otro hallazgo que ha indignado a la opinión pública es que los sistemas de extinción de incendios de la torre residencial no tenían agua, por lo que el fuego no pudo ser extinguido hasta la llegada de los bomberos.