15 años de prisión para el padre que mató a su hijo enfermo de cáncer

El acusado afirmó haber matado a su hijo desesperado después de que fracasaran todos los tratamientos contra el cáncer de colon que padecía desde hacía cuatro años, y que le causaban un gran sufrimiento.

Un tribunal de la provincia de Kocaeli, al noroeste de Turquía, sentenció el miércoles a una pena de 15 años de cárcel a un hombre acusado de haber matado a su propio hijo, que padecía desde hacía 4 años un cáncer que no respondía a ningún tratamiento, para acabar con su dolor.

El hombre, identificado como Salim Biricik, fue arrestado el pasado 29 de marzo tras confesar haber disparado contra su hijo, que según aseguró le había suplicado que acabara con su vida. El incidente se produjo en el barrio de de Erenler de la ciudad de İzmit, donde el acusado realizó dos disparos a la cabeza de la víctima, de 23 años de edad, en la vivienda que ambos compartían. Más tarde telefoneó a sus familiares para contarles lo ocurrido y posteriormente se entregó a la policía.

Tanto en sus primeros testimonios en comisaría como ante el tribunal aseguró que su acción había sido motivada por amor hacia su hijo, que padecía un cáncer de colon que le estaba provocando un gran sufrimiento y que no respondía a ningún tratamiento, por lo que su propio hijo le habría dicho a su padre “mátame o hazme vivir”. Para matarlo, empleó un arma sin registrar que había adquirido ilegalmente 14 años atrás.

“Los médicos nos dijeron que habían intentado todos los tratamientos, pero que (el organismo de) mi hijo los estaba rechazando todos”, dijo Biricik explicando su periplo por varios hospitales de Turquía, incluyendo un costoso tratamiento y una operación en İzmir que les había obligado a él y a su mujer a vender todas las propiedades que poseían en Estambul. Pero tras siete meses de internamiento, la salud de su hijo volvió a empeorar.

“Fuimos también (posteriormente) a la Facultad de Medicina de Umuttepe (en İzmit). Aquí los doctores nos dijeron que si nuestro hijo ingresaba durante dos meses, podría someterse a quimioterapia… Pero mi hijo no aceptó el tratamiento. Queríamos que los doctores lo tratasen en nuestra casa, pero nos dijeron que si no se trataba en el hospital no viviría ni tres días. Pero como mi hijo no quería, regresamos a casa”, dijo hablando de los momentos previos a su muerte.

A su regreso a su casa en İzmit, su hijo comenzó de nuevo a vomitar y a quejarse cada vez más de fuertes dolores. “(Mi hijo) no dejaba de decirme ‘mátame o haz que mejore’. Yo estaba desesperado. No tenía más opciones, y le disparé (en su habitación) sin que se diera cuenta”, explicó el autor del crimen en su alegato de defensa ante el tribunal. “Yo no pude salvar a mi hijo. Sálvame usted a mí, señor juez”, concluyó diciendo entre lágrimas.

La corte de Kocaeli que juzgaba el caso rebajó la cadena perpetua solicitada por la fiscalía por asesinato a 15 años de prisión, teniendo en cuenta las circunstancias que rodearon el crimen y la buena conducta mostrada por el acusado durante las sesiones del juicio. El suceso despertó nuevamente el controvertido debate social sobre la eutanasia, una práctica que a día de hoy sigue siendo ilegal en Turquía.