Suiza y el ministro turco para la UE se enfrentan por sus palabras sobre el genocidio armenio

La fiscalía suiza de Zurich puso en marcha el lunes una investigación contra Egemen Bağış por unas declaraciones hechas en Davos en las que públicamente dijo que las muertes de armenios en 1915 no constituyeron un genocidio.

El ministro turco para la Unión Europea, Egemen Bağış, se mostró el martes confiado respecto a la investigación puesta en marcha por la fiscalía suiza tras unas declaraciones que hizo recientemente durante el Foro de Davos en las que negó explícitamente la existencia de un genocidio contra los armenios retando a cualquiera que lo desease a llevarle a prisión por decirlo.

«Ningún genocidio (contra los armenios) tuvo lugar en 1915. Diré esto una y otra vez. Este tipo de iniciativas (en referencia a la investigación contra él) no tienen ningún valor para nosotros… No conozco ningún poder capaz de arrestar a un ministro de la República de Turquía», declaró Bağış a los periodistas en el Aeropuerto Internacional Atatürk de Estambul, poco antes de partir en visita oficial hacia Bruselas. «Tengo plena confianza sobre esta cuestión», reiteró el ministro.

La oficina del Fiscal Jefe de Zurich puso en marcha el lunes una investigación contra Bağış por unas palabras que el ministro habría pronunciado poco antes de concluir la cumbre de Davos, según una demanda presentada la semana pasada por miembros de la comunidad armenia en Suiza.

«La semana pasada recibimos una petición sobre este tema, informándonos de que el señor Bağış había violado el Artículo 261 contra el racismo del Código Penal Suizo. Nuestra oficina del fiscal ha examinado seriamente esta denuncia y puesto en marcha una investigación… Investigaremos si Egemen Bağış pronunció unas palabras negando el genocidio armenio como se asegura en la demanda, también examinaremos si posee inmunidad diplomática, y tras esto, presentaremos cargos contra él si hay cualquier violación (de la ley) y no puede beneficiarse de la inmunidad diplomática», declaró la fiscal del estado en Zurich, Christine Braunschweig, en unas declaraciones recogidas por el diario suizo Neue Zürcher Zeitung.

Según publicó la prensa turca, el ministro turco para la UE se refirió a esta cuestión durante su última estancia en Suiza después de que un periodista francés le preguntara acerca de su postura sobre la ley sobre el genocidio armenio aprobada por el parlamento francés para castigar a cualquiera que niegue su existencia con penas de hasta un año de cárcel y multas que podrían alcanzar los 45.000 euros.

«Suiza es otro país en el que resulta un crimen negar lo que llaman «genocidio armenio»… Yo hoy estoy en Suiza, y estoy diciendo que los sucesos de 1915 no constituyeron un genocidio. Así que adelante, que me detengan», dijo Bağış.

El embajador suizo en Ankara, Raimund Kunz, fue llamado el lunes a consultas al Ministerio de Exteriores de Turquía tras el anuncio de la fiscalía de Zurich. Según afirmó el diario turco Hürriyet, el vice secretario turco de exteriores Feridun Sinirlioğlu solicitó a Kunz que acudiera a su oficina y le pidió explicaciones sobre lo ocurrido, calificando la investigación puesta en marcha contra el ministro por sus declaraciones como algo «totalmente inaceptable».

Si se demuestra históricamente, Turquía pedirá disculpas

Precisamente el ministro Bağış, en otras declaraciones hechas el pasado sábado durante una entrevista con el canal qatarí en lengua inglesa Al-Jazeera, afirmó que si se demostrase histórica y científicamente que las deportaciones de los armenios anatolios en 1915 durante los años finales del Imperio Otomano constituyeron un genocidio, Turquía no tendría inconveniente en pedir disculpas por ello.

«Si se prueba como una realidad tanto histórica como científicamente, es más, si se reconoce de forma unánime… entonces, ¿por qué no (ofrecer disculpas)?», dijo Bağış durante su comparecencia como invitado en el popular programa «Talk to Al-Jazeera». El ministro añadió que toda nación tenía momentos oscuros en su historia: «¿Podría nombrarme una sola nación sin un simple episodio oscuro o doloroso en su pasado?», subrayó.

Bağış sin embargo consideró que el gobierno armenio no había tenido hasta la fecha el suficiente coraje para afrontar su propia historia, y recordó su rechazo reiterado a la propuesta de Turquía para abrir sus archivos y poner en marcha un debate abierto y científico utilizando los documentos de ambos países sobre los sucesos ocurridos entre 1915 y 1917, que los armenios consideran constituyeron un genocidio deliberado por parte del gobierno otomano y Turquía mantiene que formaron parte de un conflicto -la I Guerra Mundial- en el que también murieron cientos de miles de civiles turcos.