La primera reunión del cónclave finaliza con ‘’fumata negra’’

Los 115 cardenales encargados de elegir al nuevo Papa se reunieron por primera vez en la tarde del martes para designar al sucesor de Benedicto XVI ante miles de fieles expectantes en la Plaza de San Pedro.

La primera sesión del cónclave que congregó el martes por la tarde a 115 cardenales en la Capilla Sixtina del Vaticano para elegir al sucesor de Benedicto XVI concluyó pasadas las 8 de la tarde con una humareda negra saliendo de la chimenea de la capilla, lo que significa que no se alcanzó el mínimo de 2/3 de los votos necesarios para nombrar al nuevo Papa.

Tras un ritual celebrado por la tarde por los cardenales y después de que estos se encerraran tras las puertas del conclave, miles de fieles congregados en la emblemática Plaza de San Pedro esperaban desde hacía horas la salida de la primera “fumata” y prorrumpieron en aplausos pese a que su color negro indicaba que los cardenales no habían logrado consensuar el nombre del nuevo Pontífice Máximo.

Pocos esperaban en cualquier caso que tras la primera votación pudiera salir designado el nuevo Papa, especialmente dado que a diferencia de lo ocurrido durante la elección de Ratzinger en esta ocasión hay varios candidatos que –a juicio de los analistas y de la prensa- se presentan como favoritos.

Una vez finalizada la primera jornada, los 115 cardenales que participan en la elección –entre los que hay cinco españoles- volverán a reunirse a partir del miércoles dos veces por la mañana y otras dos por la tarde para volver a deliberar y votar sobre el nuevo ocupante del trono de San Pedro. Después de cada votación volverá a haber una “fumata” que sólo será blanca cuando finalmente se designe al nuevo gobernante de la Iglesia Católica.

Hasta que no se elija al nuevo Papa, los cardenales dormirán en unos aposentos adyacentes a la Capilla Sixtina y tienen prohibido bajo juramento –y pena de excomunión- comunicarse con el exterior y contar jamás nada de lo ocurrido durante las reuniones. Por si acaso, para esta ocasión ya se han habilitado inhibidores de señal que eviten la tentación de que alguno de ellos pueda “twittear” al exterior los detalles de la votación.

Benedicto XVI, que cumplirá el mes próximo 86 años, sorprendió al mundo el pasado 11 de febrero al anunciar la primera renuncia de un Papa en al menos seis siglos de historia, explicando que lo hacía debido a su avanzada edad y su deteriorado estado de salud.