Estambul, turistas en Santa Sofía

Estambul: los turistas pagarán por entrar en Santa Sofía a partir de 2024

Los turistas que visiten Estambul comenzarán a pagar por entrar a Santa Sofía a partir de enero de 2024: según publicó ayer la prensa turca, este es el anuncio que ha hecho el ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, al presentar la situación de los nuevos trabajos de restauración en Santa Sofía y los planes para implementar una nueva política de gestión de visitas, que hasta ahora podían entrar gratis desde que Santa Sofía reabriera de nuevo como mezquita en 2020.

Según explicó el ministro, la decisión ha sido tomada a partir de las recomendaciones de la UNESCO a fin de mejorar la calidad y la seguridad de las visitas al monumento y de preservar la importancia histórica del lugar: “A partir del 15 de enero de 2024, vamos a implementar un plan de gestión de visitantes en línea con las recomendaciones de la UNESCO. Esta medida estratégica busca garantizar la preservación de la Gran Mezquita de Santa Sofía y su lugar entre los lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO”.

Entre los cambios anunciados por Ersoy destaca también la habilitación de dos entradas separadas a Santa Sofía, por lo que habrá una habilitada para los fieles que acudan a rezar a la mezquita, y otra para los turistas que quieran visitar este edificio histórico, de modo que ambos grupos no se interfieran. Respecto al precio que pagarán los visitantes, el ministro subrayó que la introducción de una tarifa de entrada es una práctica común en muchos templos icónicos en todo el mundo, aunque no quiso adelantar cuál será el coste de la entrada.

“Aún no hemos establecido las tarifas. Estableceremos los precios a pagar antes del 15 de enero de 2024. Nuestra prioridad ahora mismo es implementar de manera efectiva el plan de gestión de visitas”, señaló Ersoy, quien insistió en que el establecimiento de un precio de entrada para los turistas que visiten Santa Sofía a partir del año que viene busca regular el flujo de visitantes al edificio, reducir las aglomeraciones, y proteger la importancia histórica y cultural de este lugar emblemático, icono de la antigua Constantinopla y de la moderna Estambul.