El ministro Yıldız anuncia que sólo quedan 18 mineros en el interior de la mina

El ministro de energía turco, que dirige las operaciones de rescate, cree que finalmente serán 302 las víctimas mortales por el accidente minero en Soma.

En el interior de la mina de carbón de Soma (provincia de Manisa) donde el martes se produjo un trágico accidente que ha dejado hasta ahora 284 muertos en la que es ya la mayor tragedia minera en la historia moderna de Turquía, no quedan más de 18 mineros atrapados a los que los equipos de rescate esperan poder llegar en las próximas horas.

Así lo confirmaba el viernes el ministro de energía turco, Taner Yıldız, que desde el principio ha estado dirigiendo las operaciones de rescate en el lugar, en declaraciones hechas a los periodistas. Si bien la cifra oficial de fallecidos sigue siendo de 284 víctimas mortales por el accidente, ésta podría aumentar una vez que los equipos de rescate accedan a dos galerías que hasta ahora habían permanecido bloqueadas.

En base a las informaciones de las familias de los trabajadores y a los archivos de la propia compañía minera propietaria de la explotación, el número final de fallecidos podría alcanzar -en el previsible caso de que los 18 mineros aún atrapados hayan muerto- los 302 muertos, según confirmó el ministro, que añadió que el fuego -aunque menos intenso- aún continúa activo en el interior de la mina pero que los niveles de monóxido de carbono están descendiendo, lo que facilitará las labores de los rescatadores.Yıldız criticó duramente a algunos medios de comunicación y grupos que han asegurado que aún quedaban cientos de mineros atrapados: «Algunos se han mostrado muy ansiosos diciendo que aún había cientos de personas atrapadas (en la mina). Los miro y me da vergüenza», dijo el ministro.

«Es importante que la salud de los equipos de rescate no se ponga bajo ningún riesgo durante sus operaciones en la mina», subrayó Yıldız, que indicó que un total de 530 personas estaban participando en el operativo de salvamento en Soma. El ministro turco recalcó además de nuevo que cualquier negligencia que pueda haberse producido y que haya conducido al desastre será investigada, perseguida y castigada.

Los trabajadores que aún permanecen en el interior de la mina se encuentran a una profundidad de unos 2.000 metros o más, según informó la agencia de noticias turca Anatolia. Comparativamente, el famoso rescate de los famosos mineros chilenos atrapados en 2010 en una mina del desierto de Atacama se produjo a 625 metros de profundidad.

Cerca de 800 mineros se encontraban en el interior de la explotación en el momento del accidente, al parecer motivado por un fallo eléctrico, que produjo una explosión y un incendio que consumió el oxígeno y provocó que la mayoría de las víctimas murieran por inhalación de monóxido de carbono.

El operador privado de la mina niega que hubiera negligencia

Por otro lado el operador de la mina afectada por el accidente aseguró en una rueda de prensa organizada el viernes que lo ocurrido ha sido un «accidente increíble» en una explotación que apenas ha registrado incidentes y que había pasado todas las inspecciones

«Ha sido un accidente increíble en un lugar donde ha habido muy pocos accidentes en 30 años», afirmó el presidente del holding minero Soma, Alp Gürkan. «Una mina con mineros de alta cualificación, considerada como la más fiable y organizada», añadió Gürkan, haciéndose eco de un comunicado emitido el día anterior por la compañía en el que ésta aseguraba que aún no estaba claro por qué el fuego se había propagado tan rápido a pesar de las medidas de seguridad, y de que sólo unos minutos antes del incendio todos los indicadores fueran normales. En cuestión de cinco minutos, el monóxido de carbono inundó todas las galerías.

El gerente de la planta, Akın Çelik, que ofreció también explicaciones a la prensa y dijo estar dispuesto a dimitir si fuera necesario, insistió en que no se podía atribuir ninguna negligencia a la compañía y que había que esperar a que la investigación esclareciese lo ocurrido. «Aún no sabemos cómo ocurrió el accidente. No hay negligencia por nuestra parte en este accidente. Todos hemos trabajado en cuerpo y alma», explicó Çelik, que dijo estar «tremendamente afectado» por lo ocurrido. «Se han muerto amigos míos… Siento un gran dolor. Quien me conozca lo comprenderá», declaró.

Un portavoz del gobierno afirmaba el viernes durante una rueda de prensa en Ankara que la mina había recibido 11 inspecciones desde 2009, si bien desde la oposición ya han surgido críticas que consideran dichas inspecciones insuficientes y superficiales. La prensa turca también ha destacado que no existía una cámara de refugio para accidentes en funcionamiento en toda la mina, debido a que la producción se había desplazado a otras zonas dejando obsoletas la antigua cámara.

Los responsables de la mina han destacado no obstante que no existe obligación legal de construir dichas cámaras, pese a lo cual estaban construyendo una que iba a entrar en funcionamiento próximamente. «La habríamos terminado en tres o cuatro meses si este accidente no hubiera ocurrido», explicó Gürkan, que aseguró que una parte importante de los beneficios de la mina se invertían en seguridad.