Ascienden a 5 muertos y 120 heridos por el tiroteo en Bélgica

La muerte de un bebé gravemente herido suma nuevas víctimas a la tragedia que vivió el martes la ciudad de Lieja.

La muerte de un bebé de sólo 17 meses que había resultado herido gravemente el martes eleva a cinco las víctimas mortales por el tiroteo que se registró en la ciudad belga de Lieja. El pequeño, que parece ser había sufrido una herida de bala en la cabeza, se debatió durante horas entre la vida y la muerte hasta que finalmente murió a última hora de la noche.

A este fallecimiento se suman los de dos jóvenes de 15 y 17 años de edad y el de una anciana de 75 años, asesinados por el homicida que el martes abrió fuego indiscriminadamente con un fusil automático y lanzó varias granadas indiscriminadamente en pleno centro urbano, hasta que finalmente se suicidó con su propia arma.

Además hay más de 120 heridos por el ataque, incluyendo un joven de 20 años en estado muy grave y por cuya vida se teme. Los testigos relatan que el homicida, Nordine Amrani, se subió a una terraza situada en la céntrica Plaza Saint Lambert -abarrotada por la celebración de un mercado navideño- portando una bolsa, e inmediatamente comenzó a arrojar lo que parecían granadas que guardaba en ella contra el público y las paradas de autobús sembrando el pánico en la ciudad. Llegó a lanzar al menos cuatro de ellas antes de vaciar como mínimo un cargador de un fusil automático sobre la multitud, hasta que finalmente se disparó en la cabeza con lo que parecía un arma corta.

No está claro aún por qué Amrani, de 33 años de edad y que actuó solo, cometió los actos del martes; no obstante el hombre tenía numerosos antecedentes criminales y en 2008 ya había sido condenado a casi cinco años de prisión por posesión ilegal de numerosas armas y tráfico de cannabis. No llegó sin embargo a cumplir toda la condena, y precisamente el miércoles -un día antes de los asesinatos- debía presentarse ante una comisaría de Lieja.