Al menos 20 muertos tras un bombardeo por error en la frontera turco-iraquí

Cazas F-16 del ejército turco atacaron a un grupo de lugareños que cruzaban la frontera desde el norte de Irak traficando con combustible, confundiéndolos con una incursión de terroristas del PKK.

Entre 20 y 30 personas resultaron muertas el miércoles por la noche durante un ataque aéreo que cazas F-16 turcos llevaron a cabo cerca de la localidad de Uludere (provincia de Şırnak) en una zona próxima a la frontera con Irak, según informaron el jueves varios medios de comunicación de Turquía.

Los fallecidos son al parecer campesinos que pasaban combustible de contrabando entre ambos lados de la frontera, y que fueron atacados al ser confundidos con un grupo de miembros del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que utiliza esta zona fronteriza para realizar incursiones en territorio turco desde sus campamentos en las montañas del norte de Irak fronterizas con Turquía.

En el ataque aéreo participaron cazas de combate de las Fuerzas Aéreas Turcas así como aviones no tripulados. Según informó la agencia de noticias turca Doğan los aparatos detectaron a través de cámaras térmicas la presencia de un gran grupo de individuos que cruzaban la frontera desde el lado iraquí hacia Turquía, tras lo cual se ordenó de inmediato el despegue de varios cazas F-16 que iniciaron un bombardeo sobre el área en torno a las 23:00 horas (hora local) de la noche del miércoles (las 22:00 hora peninsular española).

La policía turca ya ha abierto una investigación para investigar lo ocurrido y averiguar por qué ese grupo de personas atravesaba la frontera turco-iraquí, si bien todo apunta a que podría tratarse no de miembros del PKK sino de campesinos locales que traficaban ilegalmente con combustible diesel y otros productos con el norte de Irak, y que fueron confundidos con terroristas.

El gobernador de Şırnak, Vahdettin Özkan, confirmó en declaraciones a la agencia de noticias Anatolia que las autoridades judiciales ya habían iniciado una investigación exhaustiva para determinar lo ocurrido y que se había creado un gabinete de crisis para abordar la cuestión.

Por ahora sólo hay confirmación de unas 20 personas muertas; sin embargo el alcalde de Uludere, Fehmi Yaman (del partido nacionalista kurdo BDP), declaró a la prensa que había al menos 30 cadáveres carbonizados y acusó al gobierno turco de haberlos atacado sabiendo que no eran miembros del PKK. «El Estado sabía que esta gente esta traficando en la región», dijo Yaman.

De acuerdo a los testimonios de los lugareños, la mayoría de los cuerpos quedaron carbonizados debido a la explosión de los bidones de combustible que transportaban, principalmente por medio de mulas; otros fueron descubiertos bajo los escombros de una gran roca bajo la cual habían tratado de refugiarse de los bombardeos. La zona efectivamente se encuentra junto a la frontera con Irak y es de difícil acceso, con abundantes pasos de montaña que se encuentran cubiertos de nieve en esta época.

El ejército turco ha estado llevando a cabo desde el pasado verano ataques aéreos selectivos contra objetivos del PKK en el norte de Irak. Fuentes militares turcas declararon a la prensa turca que todo apuntaba a que el grupo atacado eran terroristas del PKK, y que los bombardeos se realizaron precisamente en una zona totalmente despoblada en la que no debería haber civiles. «Había informaciones de que el PKK atravesaría esta región. La pasada noche se grabaron imágenes de un grupo cruzando (la frontera), por lo tanto se llevó a cabo una operación aérea… No podíamos saber que esta gente eran contrabandistas y no miembros del PKK», dijo un oficial.