La visita de Rousseff sella los crecientes lazos entre Brasil y Turquía

La presidenta brasileña visitó Turquía con el objetivo fijado en el incremento de las relaciones y la cooperación entre estas dos potencias emergentes, que según Rousseff tienen en la crisis económica una oportunidad para estrechar sus crecientes lazos.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff llegó el viernes en visita oficial a Turquía con el objetivo de estrechar las relaciones entre estas dos potencias emergentes unidas por cada vez más lazos comerciales y políticos. Brasilia quiere reforzar su asociación estratégica con Ankara en todos los ámbitos, pero apuesta especialmente por desarrollar las relaciones económicas, en las que ambos gobiernos creen que existe un gran potencial.

Durante una rueda de prensa ofrecida en Ankara, Rousseff subrayó que tanto Brasil como Turquía son países con múltiples similitudes y que en estos momentos representan dos de las principales potencias económicas emergentes del mundo, y que por tanto podrían beneficiarse ampliamente de una mayor cooperación bilateral, que ambos gobiernos están de acuerdo en desarrollar.

Posteriormente en unas declaraciones hechas en el marco de un foro de empresarios turcos y brasileños organizado por la Confederación de Empresarios e Industriales de Turquía (TUSKON), la presidenta brasileña señaló que la crisis financiera internacional representa una oportunidad para que tanto Brasil como Turquía impulsen sus relaciones económicas con el objetivo de suavizar el impacto de la crisis. Rousseff recordó que ambas naciones se encuentran entre los países que han mantenido un crecimiento positivo a pesar de la recesión mundial.

«Turquía y Brasil son dos países fuertes que pueden garantizar que el G-20 revise sus políticas económicas. Si nos fijamos en la capacidad de nuestros países, podemos ver que la crisis económica nos brinda la oportunidad de expandir nuestras relaciones para encontrar formas de suavizar los efectos de esta situación», explicó Rousseff, añadiendo que Brasil puede representar para Turquía una puerta de apertura para América Latina, mientras que a su vez Turquía puede ser para Brasil la puerta hacia los mercados de Europa, Asia y Oriente Medio.

«Debemos promover todas las actividades económicas entre nuestros dos países», dijo la presidenta brasileña, que recordó la oportunidad de inversión para los empresarios y firmas turcas que representan la Copa del Mundo de 2014 o los Juegos Olímpicos de 2016 que se celebrarán en la nación sudamericana.

Por su parte el ministro de economía turco Zafer Çağlayan, presente en el mismo foro, apostó en la misma línea por desarrollar la cooperación con Brasil, que según él puede ser la vía de entrada para las empresas turcas hacia el continente americano. «Mantendremos negociaciones para fomentar los lazos entre Turquía y Brasil durante el encuentro (de empresarios) que celebraremos en noviembre en Brasil», explicó Çağlayan.