Miles de sirios piden el fin del régimen de Assad

Decenas de miles de sirios tomaron el viernes las calles tras la oración del viernes para pedir el fin del régimen del presidente sirio Bashar Al-Assad.

Decenas de miles de sirios tomaron el viernes las calles tras la oración del viernes para pedir el fin del régimen del presidente sirio Bashar Al-Assad, después de una convocatoria difundida por las redes sociales en la que según grupos de derechos humanos hubo varios muertos.

En ciudades como Homs y Hama, miles de personas se concentraron gritando frases como «el pueblo quiere la caída del régimen» o «Bashar no tiene legitimidad». También hubo protestas en Deraa, lugar de origen de las primeras protestas contra el gobierno y donde la gente mostraba carteles rechazando las últimas promesas del presidente sirio.

Organizaciones de derechos humanos sirias informaron que las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra una manifestación en la localidad de Kiswa, muy cerca de la capital Damasco, matando a varias personas. Sin embargo, la televisión siria dijo que fueron hombres armados quienes dispararon contra las fuerzas sirias.

La represión contra las protestas y las últimas operaciones de las fuerzas de seguridad sirias a pocos metros de la frontera con Turquía ha causado una tremenda ola de refugiados que huyen hacia este país, fronterizo con Siria. Las últimas cifras hablan de más de 11.000 desplazados que están siendo alojados en campamentos de refugiados organizados por la Media Luna Roja Turca en la provincia de Hatay, en colaboración con ACNUR. No obstante la cifra aumenta cada día debido al incesante flujo de personas que huyen de la situación en Siria.

El viernes la Unión Europea anunció nuevas sanciones contra el régimen de Damasco, de quien se sospecha que está recibiendo ayuda de su vecino Irán, con quien la clase dirigente siria comparte su orientación religiosa por la rama chiíta del Islam. Estados Unidos, país que también ha impuesto sanciones al gobierno sirio, ve además con preocupación la creciente concentración de tropas y operaciones a menos de 500 metros de la frontera con Turquía, lo que podría derivar en aumento de tensión en la zona.

La violenta represión empleada por el régimen del presidente Bashar Al-Assad ha causado una profunda ruptura en las relaciones entre Siria y Turquía, que en los últimos años habían iniciado un acercamiento tras décadas de hostilidades y desconfianza. El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan, que ha mantenido numerosas conversaciones telefónicas con Assad desde el inicio del conflicto, ha exigido en varias ocasiones que cese la represión contra los civiles y manifestantes y que el gobierno sirio emprenda de inmediato reformas drásticas hacia la democracia y el pluripartidismo.

En las últimas semanas Turquía ha endurecido aún más su postura hacia Damasco, especialmente a raíz de la llegada de miles de refugiados sirios que buscan refugio huyendo de la represión en su país, y ha advertido que apoyará cualquier resolución que tome la comunidad internacional y en especial Naciones Unidas para detener la violencia en Siria. Sin embargo por ahora una posible resolución de condena en el Consejo de Seguridad de la ONU se mantiene paralizada debido a la amenaza de veto de China y Rusia.