Pocas esperanzas para el vuelo de Air France desaparecido sobre el Atlántico

Entre los pasajeros fallecidos habría dos españoles y una ciudadana turca.

Un avión Airbus de la compañía aéra Air France con 228 personas a bordo que realizaba el trayecto entre Rio de Janeiro y París, desapareció ayer lunes cuando sobrevolaba el Atlántico, probablemente tras ser fulminado por un rayo, según la última hipótesis que maneja la aerolínea francesa. El avión transportaba 216 pasajeros -incluyendo 7 niños y un bebé- y 12 miembros de la tripulación.

«Lo más probable es que el avión haya sido fulminado por un rayo», dijo el director general de Air France Pierre-Henri Gourgeon, en una rueda de prensa en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, donde tenía que haber aterrizado.

Air France ha dado a conocer la nacionalidad de los pasajeros que volaban a bordo del vuelo AF 447, que había partido en la noche del domingo (hora española peninsular, 19:00 hora de Brasil) y tenía previsto aterrizar en el aeropuerto Charles de Gaulle ayer lunes a las 11:15 de la mañana. Al parecer había pasajeros de 32 nacionalidades distintas, incluyendo 80 pasajeros de nacionalidad brasileña y 73 de Francia; hay además 18 alemanes, 9 italianos, 6 estadounidenses, 5 chinos, 4 húngaros, 2 españoles, y un argentino. También hay una ciudadana turca -que ha podido ser identificada como Fatma Ceren- entre los pasajeros que viajaban a bordo del vuelo siniestrado, en el que viajaban además 7 niños y un bebé.

Air France afirmó haber detectado una «avería del circuito eléctrico» hacia las 4:14 de la mañana hora peninsular, a través de un mensaje enviado automáticamente por el aparato. Unos 15 minutos después del avión penetró en un área con fuertes turbulencias y donde se estaba desarrollando una fuerte tormenta.

Aviones de la Fuerza Aérea de Brasil iniciaron la búsqueda del aparato, a partir de la isla de Fernando de Noronha, en pleno Océano Atlántico, y un avión militar francés salió de la ciudad africana de Dakar para sumarse a la búsqueda.

Según las autoridades aéreas brasileñas el avión realizó su último contacto por radio cuando estaba a 565 kilómetros al noreste de la ciudad brasileña de Natal. Posteriormente el aparato no fue detectado por el control aéreo de Marruecos ni tampoco de España -cuyo espacio aéreo debería haber cruzado-, lo que hizo temer la hipótesis del accidente.

En su último contacto, la tripulación del avión informó que esperaba entrar en el espacio aéreo bajo control de Senegal a las 02:00 hora GMT (04:00 hora peninsular), pero a partir de ese momento se perdió todo contacto con el aparato y el centro de operaciones de Brasil alertó al control de Dakar, en Senegal.