Los nuevos ferries dividen a los estambulitas

El diseño de los nuevos barcos para unir la orilla y asiática de Estambul ha despertado las críticas de muchos ciudadanos, molestos por su estructura cerrada y por no haber sido consultados.

Hace una semana tres nuevos ferries –bautizados como Küçüksu, Göksu y Durusu– eran presentados oficialmente en Estambul por el alcalde metropolitano de la ciudad, Kadir Topbaş, para formar parte de la flota que transporta a diario a unos 145.000 pasajeros a lo largo del Estrecho del Bósforo que separa la parte asiática y europea de la ciudad.

Los planes multimillonarios –con un coste total de 13,5 millones de euros- para renovar la flota que une por mar ambas orillas de Estambul incluyen su progresiva sustitución por estos nuevos modelos, diseñados y fabricados en Turquía y que incluyen nuevas y modernas instalaciones, además de accesos para los discapacitados, capacidad para hasta 700 pasajeros, nuevos motores más potentes, y un diseño simétrico que evita que tengan que maniobrar para dar la vuelta cada vez que llegan al muelle.

Pese a estas y otras ventajas, el diseño de los nuevos ferries no ha despertado el entusiasmo de todos los estambulitas, ni mucho menos; muchos ciudadanos se han apresurado a criticar, especialmente en las redes sociales, su diseño cerrado que supone que los pasajeros ya no puedan cruzar las aguas del Estrecho del Bósforo sentados junto al mar, y que incluso podría acabar con la típica escena de muchos de ellos ofreciendo pedazos de simit (un típico pan turco en forma de rosca- a las gaviotas que se acercan durante la travesía.

Varios diarios se han hecho también eco de estas críticas, bautizando a los nuevos barcos como “plazas flotantes” o subrayando el hecho de que no se haya consultado como en otras ocasiones a los ciudadanos sobre el diseño de sus queridos ferries, algo que muchos han denunciado igualmente a través de sitios como Twitter.

Entre los críticos se incluyen nada menos que el que fuera hasta 2014 embajador turco en Estados Unidos, Namık Tan, quien no dudó en calificar los nuevos ferries como “latas feas” a través de su cuenta en Twitter, asegurando que “de haber sido consultados, los ciudadanos no habrían dado su aprobación para estos antiestéticos adefesios”.