Lobna Allami: la activista herida en Gezi que ha regresado a los 5 años de edad

Tras recibir un impacto de un bote de gas lacrimógeno en la cabeza manifestándose en Taksim, y estar al borde la muerte, Lobna tiene dificultades para expresarse y necesita terapia para volver a aprender a hablar.

La historia de Lobna es una de esas que ponen la piel de gallina y que deja en evidencia la violencia empleada por la policía turca para reprimir las protestas por el Gezi Park desatadas el pasado verano en toda Turquía, y que acabaron derivando en manifestaciones contra el propio gobierno.

Lobna, una palestina nacida en Jordania que emigró a Turquía a los 14 años, fue alcanzada por un bote de gas lacrimógeno en plena cabeza el pasado 31 de mayo en plena Plaza Taksim, durante los primeros días de las protestas. Pese a que puede tener la suerte de no estar incluida entre las víctimas mortales de las protestas, su caso es el de miles de manifestantes que salieron a la calle a ejercer su derecho a la protesta y que acabaron siendo víctimas de los excesos de los agentes de policía, que en muchos casos no dudaron en disparar material antidisturbios a muy corta distancia de las personas que protestaban tal y como han denunciado organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional o Human Rights Watch.

Durante una entrevista concedida hace sólo unos días al diario turco Hürriyet, Lobna recordaba las imágenes que conmovieron a la opinión pública turca, cuando el impacto directo de un bote de gas lanzando por la policía en la cabeza le causó un profundo traumatismo craneal que la dejó tumbada en el suelo en estado catatónico y sangrando profusamente. La mayoría pensó que no sobreviviría.

“Esa imagen de cuando fue trasladada al hospital se ha quedado grabada en nuestras mentes. Permaneció en coma durante 25 días, y luego pasó meses en la unidad de cuidados intensivos. Estuvo al borde de la muerte. Su error fue exigir que el parque (Gezi) siguiera siendo un parque”, escribió en Hürriyet Ayşe Arman, la periodista que entrevistó a Lobna con la ayuda de su novio Barış.

Y es que tras lograr salir del coma y someterse a tres operaciones diferentes de cabeza y una intensa terapia, Lobna ha logrado salir adelante pero parte de su cerebro no. A sus 35 años de edad, Lobna tiene verdaderas dificultades para hablar y habla turco como si fuera una extranjera que estuviera comenzando a aprender la lengua. Tampoco puede leer ni escribir, ni usar el ordenador. Sufre de lo que se llama afasia conductiva, es incapaz de expresar al mundo exterior por medio de la lengua escrita o hablada lo que hay en su mente, y por ejemplo no puede repetir las palabras que escucha.

En términos de habilidades cognitivas, ha regresado a los cinco años de edad y podría llevarle años recuperar muchas de ellas, si es que logra hacerlo. Todo un trauma para sus familiares y amigos, que recuerdan aún a la persona siempre ansiosa por hablar y expresar sus ideas que era antes. Ha perdido también buena parte de la capacidad motora en toda la parte derecha de su cuerpo.

Aunque contenta por estar viva, Lobna no puede sino echar de menos cómo era antes. En la entrevista para Hürriyet relata, ayudada a expresarse por su novio, cómo aunque su mente sigue siendo la misma ella ha cambiado mucho. “No quiero seguir viviendo en Turquía. He regresado a los cinco años de edad sólo porque fue allí (a Taksim) ese día para que no demolieran el parque (Gezi). No hice nada malo, y mira mi situación ahora… Tengo que volver a aprender todo de nuevo”, se lamenta.

“Estoy agradecida por estar viva, pero lloro mucho por mi situación, mis habilidades y mis conocimientos se han ido. No puedo leer, no puedo escribir… Y lo peor de todo, no puedo hablar como me gustaría”, explica Lobna.

Por su puesto Lobna y Barış (nombre que en turco significa “Paz”) lo han pasado mal. Aunque han conseguido arreglárselas, sus amigos han tenido que ayudarles en los últimos meses a salir adelante. Ahora necesitan 70.000 dólares estadounidenses para que Lobna pueda someterse a un costoso tratamiento de rehabilitación durante los próximos dos años; Barış ha subido un video de ella a la plataforma de internet “Indiegogo” y bajo el título “Canta Lobna, canta” ha puesto en marcha una campaña para recolectar el dinero necesario con donaciones de particulares.

La buena noticia es que el lunes habían logrado reunir 39.000 dólares en donativos; dos días después de aparecer su historia en la prensa, la cantidad superaba ya los 134.000 dólares. Así que puede que Lobna tenga su oportunidad de cantar.

Web de la campaña: http://www.indiegogo.com/projects/sing-lobna-sing