Las lluvias y las nevadas paralizan Turquía

Al menos una persona falleció en İzmir y otras dos permanecen desaparecidas por las fuertes lluvias en el oeste del país, mientras en las provincias orientales de Anatolia la nieve ha dejado cientos de pueblos incomunicados.

 

Al menos una persona resultó muerta en el oeste de Turquía y dos permanecen desaparecidas a causa del temporal de viento y lluvia que asola desde hace días varias provincias anatolias del país, obligando a las autoridades locales a cerrar los colegios.

Una persona falleció en el distrito de Çesme de la provincia de İzmir (Esmirna), en la costa del Mar Egeo, después de que volcara a primera hora del lunes un barco de pesca con varias personas a bordo a causa de una tormenta. El fallecido, Ömer Cinstaş, era un empresario aficionado a la pesca que viajaba en ese momento junto a otras dos personas más, cuyos cuerpos no se han encontrando y que por tanto por ahora han sido dadas por desaparecidas.

Mientras en la provincia mediterránea de Antalya las autoridades ordenaron el lunes el cierre de los centros educativos ante las alertas emitidas por los servicios meteorológicos de la zona, que prevén fuertes lluvias y tormentas en la provincia y han emitido alertas por inundaciones para varias provincias del oeste de Turquía.

En el distrito de Köyceğiz de la provincia de Muğla, ubicada al oeste de Antalya y al sureste de İzmir, un grupo de 14 estudiantes quedaron atrapados el domingo por la noche en plena montaña por una tormenta de nieve que les sorprendió a 1.300 metros de altitud, obligándoles a emitir un aviso de socorro. Equipos de rescate de la comandancia de la gendarmería de Köyceğiz pudieron finalmente llegar hasta el grupo tras una operación que duró seis horas y en la que una joven tuvo que ser hospitalizada con síntomas de hipotermia severa.

Mientras el oeste de Turquía era azotado por tormentas severas, en las provincias de la Anatolia Oriental comenzaban a sentirse los efectos de las primeras grandes nevadas del invierno. Así ocurría en la provincia de Muş, donde cuatro vehículos quedaron atrapados también el domingo por la noche por la nieve, que en los últimos días dejó precipitaciones continuas en la zona hasta alcanzar 60 centímetros de espesor bloqueando una carretera local que había sido despejada por las quitanieves tan sólo dos días antes.

Un poco más al norte, en la provincia fronteriza con Armenia de Kars, los termómetros registraron temperaturas de 16 grados bajo cero cerrando numerosas carreteras secundarias y las autoridades locales emitieron avisos de emergencia recomendando a los ciudadanos no salir al exterior a menos que fuese estrictamente necesario.

Cerca de 140 pueblos permanecían incomunicados el lunes en las provincias de Van, Bitlis, Muş y Hakkari a causa de la nieve caída en los últimos días, que ha alcanzado espesores de hasta 70 centímetros. El centro y este de Anatolia también están en alerta por heladas y las autoridades han pedido que se extremen las precauciones en estas zonas tanto por la nieve como por el hielo, especialmente a la hora de conducir.