Descubren bajo las aguas del Lago İznik una basílica bizantina de 1.500 años de antigüedad

El edificio, desenterrado por un equipo de arqueólogos y buceadores, se encuentra a sólo 20 metros de la orilla y a dos metros bajo las aguas del lago, donde se ubicaba la antigua ciudad de Nicea.

Un equipo de arqueólogos de la Universidad Uludağ de Bursa -noroeste de Turquía- dirigido por el profesor Mustafa Şahin ha logrado sacar a la luz por primera vez los restos de lo que parece ser una basílica paleocristiana que se remonta al año 500 d.C., y que actualmente se encuentra sumergida bajo las aguas del Lago İznik.

En declaraciones a la agencia de noticias Cihan, Şahin explicó que los primeros restos de la basílica fueron descubiertos a unos 20 metros de la orilla del lago İznik, que se encuentra junto a la ciudad del mismo nombre y que corresponde a la que en época romana y posteriormente bizantina -antes de la conquista otomana- era la famosa Nicea, que albergó en 325 el primer concilio del cristianismo y cuyas ruinas y murallas aún pueden recorrerse hoy día.

Tras organizarse un equipo de excavación para continuar con las indagaciones, los equipos de buceo han conseguido desenterrar la estructura de la base que aún queda en pie y continúan con las investigaciones para tratar de averiguar más sobre el templo, que se cree que podría ser la antigua Iglesia de San Pedro que, según asegura el profesor, se menciona en algunos textos cristianos que lo ubican en Nicea.

«El edificio tiene una estructura de basílica que está formada por tres naves. Tales edificios fueron originalmente empleados como edificios administrativos durante la época romana. En 313, cuando el cristianismo fue declarado religión oficial, los cristianos devotos aplicaron la misma estructura a las iglesias que construyeron», destacó Şahin.

Aún se desconoce la fecha exacta en que fue construido el edificio, cuyos restos actualmente se encuentran a unos dos metros bajo el agua y son fácilmente visibles desde la orilla, pero los arqueólogos estiman que fue levantado en torno al año 500 de nuestra era. Las excavaciones que han permitido sacar a la luz estas ruinas forman parte de los esfuerzos por incluir la ciudad de İznik y su recinto amurallado en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.